A lo largo del canal aquí, notarás una fila particularmente fotogénica de antiguas casas de canal que parecen inclinarse, tambalearse o apoyarse entre sí en ángulos locos, como si hubieran bebido un poco de más anoche. A menudo se las apoda las Casas Bailarinas. Son una de las imágenes de postal más populares de Ámsterdam, y al verlas en persona, entiendes por qué. Entonces, ¿por qué realmente están bailando o inclinándose? Dos razones principales: fundamentos y diseño. Primero, debes saber que Ámsterdam está literalmente construida sobre agua y barro. El suelo de la ciudad es muy blando, pantanoso y esencialmente un terreno de marisma drenado en la desembocadura del río Amstel. Para construir esas impresionantes casas altas, los holandeses tuvieron que clavar pilotes de madera profundamente en el suelo para alcanzar capas de arena más firmes y utilizarlas como pilares de cimentación. En el siglo XVII, usaron miles de postes de madera bajo cada estructura. Con el tiempo, algunos de estos pilotes de madera se han desplazado o incluso podrido. Como resultado, los edificios se hunden ligeramente de manera desigual, lo que hace que se inclinen hacia un lado u otro. Pero no te preocupes: estos edificios son monitoreados y si uno está en peligro de inclinarse demasiado, se realizan correcciones de ingeniería. Muchos han tenido sus viejos pilotes de madera reforzados con concreto o nuevos soportes. Un dato curioso: hay una cifra frecuentemente citada de que Ámsterdam tiene más de un millón de postes de madera en sus cimientos. Si un día todos se pudrieran, ¡estaríamos todos hasta las rodillas en el agua del canal! Segundo, algunas casas fueron deliberadamente construidas para inclinarse hacia adelante hacia la calle. ¿Por qué? Bueno, en aquellos días la mayoría de las casas de canal también eran almacenes. Tienen esos grandes ganchos en los frontones superiores que se usaban para subir y bajar mercancías a través de cuerdas y poleas. Probablemente puedas encontrar un gancho en el frontón de una casa bailarina ahora mismo. Las casas se inclinan hacia adelante para que cuando se levantaban barriles pesados o muebles, no golpearan la fachada y rompieran las ventanas en el camino. ¡Bastante ingenioso! Al inclinarse hacia afuera, la casa creaba un poco de espacio libre. Ahora combina esa inclinación intencional con el asentamiento no intencionado, y obtienes una gran variedad de ángulos. Si te estás alojando en un edificio antiguo, tal vez hayas notado que las escaleras estrechas, a menudo en espiral, hacen casi imposible mover muebles hacia arriba y hacia abajo, y aún puedes ver muebles siendo izados usando los ganchos. El código de construcción de Ámsterdam hoy en día no permitiría tales travesuras, pero las casas antiguas se han conservado, y el resultado, como puedes ver, es encantador. Cuando fotografíes este lugar, ya que es irresistible, también observa lo estrechas que son estas casas de canal. No es perspectiva: muchas tienen solo el ancho de una ventana. Esto se debía a los antiguos impuestos que valoraban los edificios según el ancho de la fachada. Así que los holandeses construían hacia arriba y hacia atrás, no hacia los lados. Por eso los edificios parecen altos y delgados, ¡un poco como los propios holandeses, que son estadísticamente los más altos del mundo, por cierto! Nuestra última parada en la gira continúa con el tema artístico e histórico: nos dirigimos a Rembrandtplein, una plaza nombrada en honor al pintor más famoso de los Países Bajos, Rembrandt van Rijn. Es un lugar animado tanto de día como de noche. Sigue el mapa para llegar allí.